
Leer la Biblia y la oración son las dos disciplinas espirituales más básicos de la fe cristiana.
La oración en la forma más sencilla de hablar con Dios.
Se trata de compartir con tu padre amoroso de tu corazón, pensamientos, emociones, peticiones, necesidades, preocupaciones, ansiedades, alabanzas, acciones de gracias, esperanzas y deseos. La lista duraría varios días. Dios habla a través de su Palabra y nosotros hablamos con él a través de la oración. Aquí están algunos consejos simples para el desarrollo de una disciplina de la oración:
1-Establece "provocaciones" en tu vida.
Toma cosas que haces todos los días y hacer que te provoquen a orar. Aquí están algunas ideas que te ayudarán a empezar: al tomar una ducha, ir al baño, entrando al carro, en la cama, a punto de leer tu Biblia, terminando de leer tu Biblia, manejando al trabajo, manejando a casa, terminando almuerzo, navegando en un barco, rascándose la nariz, y la compra de una pandereta. Ya sabes la idea. Toma cosas que haces todos los días y utilízalos como una provocación para orar.
2- Tenga un plan.
Si tú no tienes un plan, te puede fácilmente convertirte en una oración al azar. Lo que viene a la mente en el momento es lo que vas a orar. Tú siempre estarás orando por las mismas cosas una y otra vez. Esto no es necesariamente malo, pero hay muchas más cosas o personas en tu vida que tú en vez podrás estar orando. Así que es bueno tener un lugar adonde tú puedas poner todas las cosas en que tú desea orar. Revisa esta lista por lo menos una vez al día. En esta forma nada se quedara atrás.
3-Habla con Dios.
Esto puede sonar tonto para algunos, pero para otros esto será una epifanía. No sé si usted ha notado esto o no, pero algunas personas les gustan usar lo que podría llamarse "el hablar de oración." Aquí es donde una persona de repente encarna el espíritu de un evangelista de televisión y ve cuántas veces se puede decir que las palabras de Dios, Dios Padre, Señor, o Jesús (el más favorito de la persona) en una oración. Viene como una sorpresa para muchos que en realidad se puede simplemente hablar con Dios. Tu no tiene que utilizar su nombre como la puntuación de cada frase. No tienes que hablar en un lenguaje antiguo. Usted puede simplemente hablar con él. Al igual que tú hablas con un amigo sobre tus problemas y tus éxitos, puedes hablar con él. Tú puedes decirle tus luchas y fracasos. Incluso puedes estar enojado y clamarle a él (lee algunos salmos y tus veras). La oración es simplemente hablando con Dios. No hay estilo. No hay detalles técnicos. No hay fórmulas especiales. Sólo habla.
4-Anótalo.
Al desarrollar un hábito de orar constantemente, es fácil olvidar lo que has orado sobre. Por lo tanto, puedes olvidar en lo que Dios ha respondido. Esto es para que tú puedas mirar atrás y ver cómo Dios ha respondido a tus oraciones en el pasado. Pero mantenlo simple. No pongas un límite. Eso significa que no hay mínimo ni máximo. Te pone una carga innecesaria. Algunos días vas a escribir páginas de oraciones a Dios. Otros días será la simple frase: "Dios me ayuda." La idea es simplemente escribir.
5-Mantenlo sencillo.
Durante la época de Jesús, los judíos tenían oraciones estándar para todo lo que tenían que hacer. Tenían una oración estándar para arar un campo, comiendo, bebiendo vino, e incluso de ir al baño. La clave fue que la mayoría de estas oraciones fueron sólo una frase larga. La realidad es que nuestras oraciones no tienen que ser de cinco minutos para que Dios nos escuche. A veces las oraciones más simples son las mejores oraciones. Si tú sólo puedes pensar en algunas cosas que decir a Dios, entonces díselos. Dios no está manteniendo un recuento de las cantidades de veces que oras. Él sólo quiere escucharte.
6-Mantenlo dulce.
Recuerde con quien estás hablando. Mientras que Dios es el rey del universo, es también el amante de tu alma. Una de las razones porque David era un hombre conforme al corazón de Dios fue porque él era apasionado y sincero con Dios. Era abierto y honesto en una manera que sólo puedes ser con un amigo más cercano. Una oración mala no es una oración que es larga o una oración en un lenguaje antiguo, sino una oración que no tiene corazón. ¿Si no estás orando por amor de Dios, entonces estás orando de verdad? La realidad es que esta es la esencia de toda oración-a buscar a Dios y alcanzar su corazón. La oración es uno de los momentos más íntimos que tenemos con Dios. Trátalo en esa manera.


1 comments:
Gracias, a menudo batallo para orar y mas cuando e pecado y me siento que no soy digno de hablar con papa Dios. Pero el mismo David oraba aun cuando se alejaba de Diosby sentía un vacío espiritual.
Realmente me has dado una luz porque tenía tiempo de estar en silencio con Dios y he sentido que entristezco al Espíritu Santo.
Post a Comment